Un sanatorio (del latín sānāre, que significa 'curar') es el nombre histórico de un hospital especializado destinado al tratamiento de enfermedades específicas, dolencias relacionadas y la convalecencia. A diferencia de los hospitales generales, los sanatorios se diseñaban para estancias prolongadas y un entorno que favoreciera la recuperación del paciente.
Ubicación y Propósito
Históricamente, los sanatorios se establecían en climas saludables, generalmente en el campo, lejos del ruido y la contaminación de las ciudades. El concepto de curación a través del entorno fue fundamental para la creación de estas instituciones, especialmente a finales del siglo XIX y principios del XX.
La enfermedad más común tratada en los sanatorios era la tuberculosis, antes del descubrimiento de los antibióticos. Sin embargo, también se utilizaban para tratar el alcoholismo, la histeria, la masturbación, la fatiga y el agotamiento emocional.

Historia y Evolución
Concepción y Primeros Pasos
La idea moderna del sanatorio probablemente fue propuesta por George Bodington en 1836, quien abrió un centro en Sutton Coldfield. Aunque inicialmente fue criticado, sentó las bases para el tratamiento basado en el descanso y la nutrición. En 1863, Hermann Brehmer abrió la Brehmersche Heilanstalt für Lungenkranke en Silesia, enfocándose en el aire puro de las altas altitudes y la nutrición adecuada.
Expansión Global
La expansión de los sanatorios se dio en diversas regiones del mundo:
- Norteamérica: El Adirondack Cottage Sanitarium fue el primero en Nueva York en 1885.
- Suiza: Se hicieron famosos por aprovechar el aire frío y limpio de las montañas para tratar enfermedades pulmonares.
- Finlandia: Destacó el Sanatorio de Paimio, diseñado por el arquitecto Alvar Aalto en 1933, el cual contaba con balcones solares y una terraza en la azotea para que los pacientes descansaran al aire libre.
- Portugal: El Sanatorio Heliantia en Valadares se especializó en la tuberculosis ósea entre los años 30 y 60.

El Modelo en Estados Unidos
En Estados Unidos, la tendencia se intensificó a principios del siglo XX. Ciudades como Asheville, Carolina del Norte, y Tucson, Arizona, se convirtieron en centros neurálgicos debido a su clima seco y soleado. En Arizona, los pacientes (conocidos como "lungers") establecían campamentos de tuberculosis en el desierto, mientras que los más adinerados asistían a resorts exclusivos.


Diferenciación Conceptual
Es importante no confundir los sanatorios históricos con los sanatorios rusos de la era soviética, que funcionaban más como residencias de descanso y resorts para los trabajadores.