La gestión de la seguridad y la lucha contra la criminalidad en Zimbabue recae principalmente bajo la jurisdicción del Ministerio de Asuntos Internos, que supervisa a la Policía de la República de Zimbabue (ZRP), y el Ministerio de Justicia. Aunque una parte significativa de los delitos cometidos en el país son de naturaleza no violenta, existe una prevalencia de delitos comunes como el robo y los hurtos mediante la rotura de cristales de vehículos.
Criminalidad Común y Urbana
A pesar de que muchos delitos no son violentos, es frecuente que los perpetradores utilicen armas, incluyendo armas de fuego, para intimidar a sus víctimas. Las zonas con mayores índices de criminalidad se concentran en el sector centro de la capital, Harare, y en sus suburbios residenciales de alta densidad. Asimismo, se han reportado incidentes de asaltos y robos a visitantes en la ciudad de Victoria Falls, especialmente durante las horas nocturnas.
Modus Operandi de los Delitos Comunes
Los robos en la vía pública suelen seguir patrones específicos:
- Robos coordinados: Es común que los arrebatadores de bolsos trabajen en parejas, donde uno de los individuos actúa como distracción mientras el otro ejecuta el robo.
- Asaltos grupales: Los robos suelen ser perpetrados por grupos de hombres jóvenes que rodean y superan en número a la víctima en espacios públicos. Los teléfonos móviles son uno de los objetos de mayor interés para los delincuentes.
- "Smash and grab": Esta técnica consiste en romper las ventanillas de los automóviles detenidos en intersecciones para sustraer objetos del interior.
- Engaños viales: Se han documentado tácticas para atraer a los conductores fuera de sus vehículos, como el pinchazo deliberado de un neumático seguido de una oferta de ayuda, práctica reportada frecuentemente en la carretera hacia el Aeropuerto Internacional de Harare.
Crimen Político y Derechos Humanos
El panorama criminal en Zimbabue también incluye dimensiones políticas y sistémicas. En 2005, la ejecución de la Operación Murambatsvina, una campaña de limpieza urbana destinada a eliminar estructuras ilegales, resultó en el desplazamiento forzado de aproximadamente 700,000 personas. Esta acción fue calificada como un "crimen contra la humanidad" por las Naciones Unidas y diversas organizaciones internacionales, debido a la demolición masiva de hogares y comercios.
Corrupción Sistémica
La corrupción ha sido un problema persistente en la administración del país. Según el Índice de Percepción de la Corrupción de 2007 de Transparency International, Zimbabue ocupó el puesto 150 de 179 países. En una escala de 0 (máxima corrupción) a 10 (máxima transparencia), el país recibió una calificación de 2.1, lo que indica niveles críticos de corrupción institucional.
Capacidad de las Fuerzas del Orden
La capacidad operativa de la Policía de la República de Zimbabue (ZRP) se ha visto severamente mermada debido a la crisis económica del país. La falta de financiamiento ha impactado directamente en:
- El mantenimiento y operación de equipos básicos.
- La capacitación y equipamiento del personal policial.
- La capacidad de respuesta ante emergencias.
En muchos casos, la policía requiere que se les proporcione transporte para realizar funciones investigativas, y las denuncias deben presentarse personalmente en la comisaría más cercana. Se ha observado una tendencia de la ZRP a priorizar la represión de actos políticos y manifestaciones sobre la investigación de delitos comunes.
No obstante, en 2007, se reportó una disminución en diversas categorías de delitos específicos, incluyendo el cruce ilegal de fronteras (64%), el contrabando (54%), el robo de ganado (32%), la caza furtiva (31%) y la minería ilegal (5%). El Subcomisionado de Operaciones, Innocent Matibiri, atribuyó estos descensos a la labor de la Unidad de Apoyo en la recuperación de armas de fuego utilizadas en robos armados y homicidios.