Siquem (también deletreado como Sichem) fue una ciudad antigua de vital importancia situada en el Levante Sur. Desde las inscripciones egipcias del siglo XIX a.C., donde se describe como parte de Retjenu, hasta las cartas de Amarna del siglo XIV a.C., donde aparece como una ciudad cananea, Siquem ha sido un punto focal de actividad política, religiosa y comercial durante milenios.

Importancia Bíblica y Geográfica
En la Biblia hebrea, Siquem es reconocida como la primera capital del Reino de Israel (Samaria) tras la división de la Monarquía Unida. Según el libro de Josué, la ciudad estaba situada en la asignación territorial de la tribu de Efraín.
Geográficamente, la ciudad se ubicaba en un valle estrecho que separaba dos de las montañas más grandes de Samaria: el Monte Ebal y el Monte Gerizim. Esta posición la convirtió en un centro comercial crucial, ya que el valle servía como una carretera principal para mercaderes y viajeros que se desplazaban entre el norte y el sur de Israel, siguiendo la ruta conocida como el Camino de los Patriarcas.

Evolución Histórica y Arqueológica
La ciudad, identificada hoy con el sitio de Tell Balata en la aldea de Balata, ha pasado por diversas etapas de desarrollo:
Periodo Calcolítico y Bronce Antiguo
Los asentamientos más antiguos en Siquem datan de hace aproximadamente cinco mil años, durante el periodo Calcolítico (3500-3000 a.C.), donde ya se practicaba la agricultura.
Edad del Bronce Medio
Hacia el 1900 a.C. (Bronce Medio IIA), Siquem se convirtió en un asentamiento cananeo sustancial. Durante este tiempo, fue atacada por Egipto, hecho documentado en la Estela de Sebek-khu.
Posteriormente, en el Bronce Medio IIB, la ciudad experimentó una "revolución urbana", transformándose en un bastión fortificado. Se construyó el muro del Temenos 1 para separar el área sagrada de las zonas residenciales y se erigieron templos con influencia arquitectónica siria.
Etimología
El nombre de Siquem ha sido atestiguado en diversas lenguas antiguas. En egipcio antiguo aparece como sꜣkꜣmꜣꜣ y en las cartas de Amarna como Ša-ak-mi. En hebreo, la palabra shěkem significa "hombro" o "silla", lo cual es una referencia directa a la configuración montañosa del terreno donde se asienta la ciudad.



