El sistema de salud de Australia opera bajo un modelo mixto público-privado, sustentado principalmente por el sistema Medicare, que actúa como el modelo nacional de financiación única. Este sistema garantiza que los ciudadanos, residentes permanentes y ciertos titulares de visados tengan acceso a servicios de salud esenciales.

Funcionamiento y Financiación
Los gobiernos estatales y territoriales gestionan las instalaciones de salud pública, donde los pacientes elegibles reciben atención gratuita. Por otro lado, los servicios de salud primaria, como las clínicas de médicos generalistas (GP), suelen ser de propiedad privada pero reciben reembolsos de Medicare.
Para complementar la cobertura, se incentiva a los ciudadanos a contratar seguros médicos privados mediante recargos fiscales. En 1999, el gobierno introdujo un esquema de reembolsos para seguros privados, donde el Estado contribuye a una parte de la prima mensual.

Componentes de Medicare
Medicare se divide en cuatro programas principales gestionados por Services Australia:
- Medicare Benefits Schedule (MBS): Subsidia una parte de cada episodio de servicio de salud.
- National Health Reform Agreement (NHRA): Cubre los costos de tratamiento en instalaciones estatales y territoriales, como hospitales públicos.
- Pharmaceutical Benefits Scheme (PBS): Ayuda con los costos de algunos medicamentos y terapias.
- My Aged Care (MAC): Proporciona contribuciones para los costos de servicios de cuidado de ancianos.

El Esquema Nacional de Seguro por Discapacidad (NDIS)
Lanzado en 2013, el National Disability Insurance Scheme (NDIS) es una plataforma nacional que permite a las personas con discapacidad acceder a financiación para gestión médica y apoyo social. Este programa busca mejorar la calidad de vida de los usuarios y brindar soporte a sus familiares para evitar el agotamiento del cuidador.
Estadísticas y Fuerza Laboral
Australia enfrenta, al igual que muchos países desarrollados, una escasez de profesionales de la salud. A pesar de que la fuerza laboral aumentó significativamente entre 2006 y 2011, la demanda sigue siendo alta. En 2015, el país contaba con un promedio de 3.52 médicos por cada 1,000 habitantes y, para el periodo 2022-23, registraba 2.5 camas hospitalarias por cada 1,000 personas.
