La misión STS-114 representó uno de los hitos más significativos y tensos en la historia de la NASA, marcando el denominado "Regreso al Vuelo" tras la tragedia del transbordador espacial Columbia. El transbordador Discovery despegó el 26 de julio de 2005, aproximadamente 907 días después de la pérdida del Columbia, con el objetivo primordial de evaluar la seguridad del sistema de transbordadores.

La Tripulación y el Cambio de Vehículo
La misión estuvo comandada por Eileen M. Collins, convirtiéndose en la segunda mujer en comandar un transbordador espacial. Originalmente, la misión estaba programada para volar en el Atlantis, pero debido a fallos detectados en el sistema de freno de velocidad del timón (RSB), la NASA decidió sustituirlo por el Discovery, que había sido corregido primero.
La tripulación estuvo compuesta por:
- Eileen M. Collins (Comandante)
- James M. Kelly (Piloto)
- Soichi Noguchi
- Stephen K. Robinson
- Andrew S. W. Thomas
- Wendy B. Lawrence
- Charles J. Camarda

Objetivos y Seguridad de la Misión
Aunque el STS-114 entregó suministros a la Estación Espacial Internacional (EEI), su enfoque principal fue la prueba de nuevas técnicas de seguridad. Se implementó el Orbiter Boom Sensor System (OBSS), un conjunto de instrumentos montados en una extensión de 15 metros acoplada al Canadarm, diseñado para detectar daños en el Sistema de Protección Térmica (TPS) del transbordador.

Hitos Operativos
La misión fue clasificada como Vuelo Logístico 1 y transportó el Módulo Logístico Multipropósito Raffaello y la Plataforma de Almacenamiento Externo-2. Durante la estancia en la EEI, la tripulación realizó tres caminatas espaciales cruciales:
- Primera caminata: Demostración de técnicas de reparación del Sistema de Protección Térmica.
- Segunda caminata: Reemplazo de un giroscopio de momento de control (CMG) fallido.
- Tercera caminata: Instalación de la plataforma de almacenamiento y reparación del transbordador en vuelo, un hito histórico al ser la primera vez que se realizaban reparaciones externas en una nave en vuelo.
Conclusión y Legado
El Discovery aterrizó el 9 de agosto de 2005 en la Base de la Fuerza Aérea Edwards en California, ya que el mal tiempo impidió el aterrizaje en el Centro Espacial Kennedy. A pesar del éxito general, el análisis de las imágenes del lanzamiento reveló la separación de escombros del tanque externo, lo que llevó a la NASA a posponer futuros vuelos durante un año para realizar modificaciones adicionales en el hardware, retomando las operaciones con el STS-121 en 2006.
