Tammy Scott-Wallace es una política canadiense perteneciente al Partido Conservador Progresista, quien se desempeña como representante del distrito de Sussex-Fundy-St. Martins en la Asamblea Legislativa de Nuevo Brunswick desde el año 2020. Antes de incursionar en la vida pública, desarrolló una extensa carrera de 25 años en el periodismo, colaborando principalmente en medios como el Kings County Record y el Telegraph-Journal.

Formación y Carrera Periodística
Scott-Wallace creció en Belleisle, donde cursó sus estudios secundarios en la Belleisle Regional High School. Posteriormente, inició su formación académica en el programa de ciencias políticas de la Universidad Mount Allison, aunque más tarde se trasladó al programa de periodismo del Holland College. Esta formación académica sirvió de base para su trayectoria profesional en la prensa escrita, donde trabajó durante más de dos décadas cubriendo noticias locales y regionales.
Carrera Política
Elección de 2020
Tras la jubilación de Bruce Northrup, el antiguo representante de Sussex-Fundy-St. Martins, Scott-Wallace obtuvo la nominación del Partido Conservador Progresista para las elecciones generales de Nuevo Brunswick de 2020. A pesar de que el distrito era considerado un bastión conservador, la candidatura se vio afectada por la controversia generada por propuestas de reforma sanitaria que habían sido descartadas. Scott-Wallace logró asegurar la victoria con una mayoría de votos, convirtiéndose en la primera mujer elegida para representar al distrito de Sussex-Fundy-St. Martins en la legislatura provincial.
Gestión Ministerial (2020-2024)
El 29 de septiembre de 2020, el primer ministro Blaine Higgs nombró a Scott-Wallace como Ministra de Turismo, Patrimonio y Cultura, cargo que asumió en un periodo crítico de recuperación del sector turístico tras la pandemia de COVID-19. Adicionalmente, fue designada como Ministra responsable de la Igualdad de las Mujeres.
Durante su mandato, su gestión fue objeto de debate en 2024, cuando la oposición liberal cuestionó una misión comercial de una semana realizada al Reino Unido y Francia. La crítica, encabezada por Isabelle Thériault, sugirió que el viaje, registrado financieramente como "Misión Turística — Europa", carecía de una agenda sustancial de trabajo.
