La Teoría de la Identidad Social es la parte del autoconcepto de un individuo que se deriva de su percepción de pertenencia a un grupo social relevante. Formulada originalmente por los psicólogos sociales Henri Tajfel y John Turner entre las décadas de 1970 y 1980, esta teoría busca explicar el comportamiento intergrupal basándose en la forma en que las personas definen su identidad a través de la diferencia.
Desarrollo de la Teoría

La teoría predice ciertos comportamientos intergrupales basándose en diferencias de estatus percibidas, la legitimidad y estabilidad de dichas diferencias, y la capacidad percibida de moverse de un grupo a otro. A diferencia de otras teorías generales de categorización social, la Teoría de la Identidad Social se centra específicamente en el comportamiento derivado del estatus del grupo.
Debido a las limitaciones de su alcance, John Turner y sus colegas desarrollaron posteriormente la Teoría de la Autocategorización, que ofrece una explicación más general sobre los procesos del yo y del grupo. Cuando se combinan ambas, se habla del enfoque de la identidad social o perspectiva de la identidad social.
Antecedentes Históricos
Aunque la teoría ganó tracción académica a finales de los años 70, sus conceptos básicos surgieron a principios del siglo XX. William G. Sumner, en su obra Folkways (1906), ya capturaba las dinámicas primarias de la identidad grupal. Tajfel buscó restablecer un enfoque más colectivista en la psicología social del yo y los grupos sociales, alejándose del individualismo predominante en la época.
Aspectos Fundamentales

El Continuum Interpersonal-Intergrupal
La teoría postula que el comportamiento social varía en un espectro entre el comportamiento interpersonal (determinado por características individuales y relaciones entre dos personas) y el comportamiento intergrupal (determinado únicamente por la pertenencia a categorías sociales que afectan a más de dos personas). En situaciones reales, el comportamiento suele ser un compromiso entre estos dos extremos.
Distintividad Positiva
Un supuesto clave es que los individuos están intrínsecamente motivados a lograr una distintividad positiva. Esto significa que las personas se esfuerzan por mantener un autoconcepto positivo, y dado que su identidad social es parte de ese autoconcepto, buscan que su grupo (el ingroup) sea percibido como superior o más favorable en comparación con otros grupos (el outgroup). Esta motivación puede llevar a los individuos a priorizar la distinción positiva del grupo sobre su propio interés personal.

