Aunque el terrorismo no ha sido percibido como una amenaza constante y masiva para la seguridad del Estado sudafricano desde el fin del apartheid, el país ha enfrentado diversas formas de violencia política y extremismo racial y religioso a lo largo de su historia.
Marco Legal y Estrategias de Combate
Sudáfrica ha desarrollado un robusto marco legal para combatir el terrorismo, evolucionando desde la era del apartheid hasta la democracia actual. En 1967, se aprobó la Ley de Terrorismo No 83, que definía las actividades terroristas como actos que ponían en peligro el mantenimiento de la ley y el orden. Posteriormente, en 2003, se aprobó un proyecto de ley antiterrorista que amplió la definición de terrorismo a cualquier acto ilegal cometido dentro o fuera de la República.
En 2013, el gobierno adoptó la Estrategia Nacional Contra el Terrorismo, alineada con la Estrategia Global Contra el Terrorismo de la ONU. Esta estrategia se basa en cinco pilares fundamentales:
- Comprensión y Predicción: Análisis de amenazas potenciales.
- Prevención: Medidas para evitar la ocurrencia de ataques.
- Mitigación: Reducción del impacto de posibles incidentes.
- Combate: Acciones directas contra grupos terroristas.
- Respuesta: Gestión de las consecuencias tras un ataque.
Además, el Parlamento aprobó la Ley de Protección de la Democracia Constitucional Contra Actividades Terroristas y Relacionadas (2004), la cual proporciona mecanismos para prevenir el financiamiento del terrorismo y cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Incidentes Pre-1994: La Lucha contra el Apartheid
Antes de la transición democrática, varios grupos paramilitares lucharon contra el régimen del apartheid mediante el uso de la violencia:
- uMkhonto weSizwe (MK): El brazo armado del ANC llevó a cabo bombardeos en Pretoria (calle Church), Amanzimtoti y el frente costero de Durban, además de campañas con minas terrestres que afectaron a civiles.
- Azanian People's Liberation Army (APLA): Bajo el lema "One Settler, One Bullet", este grupo ejecutó masacres en la Iglesia de Saint James y la Taberna de Heidelberg.
Terrorismo Post-1994: Extremismo Racial y Religioso
Terrorismo Racial
Tras las elecciones de 1994, surgieron organizaciones terroristas blancas supremacistas que intentaron revertir la transformación democrática del país. Un ejemplo notable fue el grupo Die Boeremag, que en 2002 detonó ocho bombas en Soweto, afectando líneas ferroviarias y una mezquita.
Otros grupos, como el Afrikaner Weerstandsbeweging (AWB), fundado por Eugene Terre' Blanche, han permanecido activos. En 2010, miembros de este grupo fueron arrestados por planear ataques contra municipios negros y visitantes extranjeros durante la Copa Mundial de la FIFA.
Más recientemente, en 2022, el pastor Harry Knoesen fue condenado por planear el derrocamiento del gobierno y el asesinato masivo de ciudadanos negros mediante la contaminación del suministro de agua, utilizando la National Christian Resistance Movement.
Terrorismo Islámico
Desde los ataques del 11 de septiembre de 2001, se han detectado vínculos entre Sudáfrica y organizaciones extremistas como al-Qaeda e ISIS. Se han reportado campamentos de entrenamiento fundamentalistas dentro de las fronteras sudafricanas.
Casos destacados incluyen la designación por parte del Tesoro de EE. UU. de facilitadores financieros de al-Qaeda en Sudáfrica y el cierre de cuentas bancarias de la Fundación Al-Aqsa por presuntos vínculos con Hamás. En 2016, los hermanos Thulsie fueron arrestados tras intentar unirse al ISIS en Siria y planear ataques contra objetivos estadounidenses y judíos en Sudáfrica.