El uso de antibióticos en la cría de ganado es una práctica común que abarca desde el tratamiento de animales enfermos (terapéutico), el tratamiento de grupos de animales cuando al menos uno está diagnosticado con una infección clínica (metafilaxis),fuerte impacto en la salud humana y animal.

Impacto Global y Tendencias
Los niveles de uso varían drásticamente entre países. Mientras que algunos países del norte de Europa utilizan cantidades muy bajas en comparación con los humanos, a nivel mundial se estima que el 73% de los antimicrobianos (principalmente antibióticos) son consumidos por animales de granja. Además, se prevé que el uso global de antibióticos agrícolas aumente en un 67% para el2030, impulsado principalmente por el crecimiento en los países BRIC.
Riesgos de la Resistencia Antimicrobiana
El aumento del uso de antibióticos es motivo de preocupación debido a la resistencia antimicrobiana. Esta se considera una amenaza grave para el bienestar humano y animal, ya que el aumento de bacterias resistentes en el medio ambiente puede incrementar el número de infecciones intratables en ambos.
Sin un acceso a antibióticos efectivos, la medicina moderna, tanto humana como veterinaria, cambiaría fundamentalmente, ya que las enfermedades bacterianas siguen siendo una de las principales causas de muerte.
Regulaciones y Restricciones
Diversas legislaciones se están implementando a nivel mundial para frenar el uso irresponsable de estos fármacos:
- Unión Europea: El uso de antibióticos para la promoción del crecimiento fue prohibido desde 2006.
- Estados Unidos: El uso de dosis sub-terapéuticas de antibióticos médicamente importantes en alimento y agua para promover el crecimiento se volvió ilegal el 1 de enero de 2017, mediante cambios regulatorios de la FDA.
- OMS: En 2017, la Organización Mundial de la Salud sugirió fuertemente reducir el uso de antibióticos en animales destinados a la industria alimentaria.
Historia y Evolución
El uso de antibióticos en la agricultura comenzó hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, inicialmente para tratar la mastitis bovina. Con el tiempo, se descubrió que la suplementación con antibióticos (como el B12 producido por Streptomyces aureofaciens) mejoraba la ganancia de peso en pollos y reducía la cantidad de alimento necesario para alcanzar el peso de mercado.
Este descubrimiento llevó a la práctica de utilizar dosis sub-terapéuticas para aumentar la producción de proteína animal asequible para una población post-guerra en rápida expansión. Esta tendencia coincidió con un año de mayor confinamiento de los animales, haciendo que los tratamientos preventivos rutinarios fueran la opción más rentable para gestionar las enfermedades anticipadas.
