Walid Mohi Edine al Muallem (1941-2020) fue un destacado diplomático sirio y miembro del Partido Ba'ath, quien desempeñó el cargo de ministro de Asuntos Exteriores de Siria desde 2006 hasta su fallecimiento en 2020. Además de su labor como canciller, también ocupó el cargo de viceprimer ministro, consolidándose como una de las figuras más influyentes en la política exterior de su país.

Primeros Años y Educación
Nacido el 13 de enero de 1941 en Damasco, en el seno de una familia sunní, Muallem cursó sus estudios primarios y secundarios en escuelas públicas. En 1963, obtuvo su título de Licenciado en Artes en Economía por la Universidad de El Cairo, formación que sentó las bases de su carrera profesional.
Trayectoria Diplomática
Como miembro del Partido Ba'ath, Muallem inició su carrera en el Ministerio de Asuntos Exteriores en 1964. A lo largo de las décadas, sirvió en diversas misiones sirias en Tanzania, Arabia Saudita, España y el Reino Unido. Durante su estancia en Arabia Saudita, donde actuó como agregado político, fue declarado persona non grata en 1967 debido a presuntas actividades de agentes del Ba'ath en el país.
Ascenso en la Administración Pública
Muallem desempeñó roles críticos en Damasco, dirigiendo el departamento de autenticación y traducción (1980-1984) y el departamento de oficinas privadas (1984-1990). Su experiencia internacional se expandió significativamente cuando fue nombrado embajador de Siria en los Estados Unidos (1990-2000), cargo desde el cual presenció la firma de los Acuerdos de Oslo en 1993.
Ministerio de Asuntos Exteriores
Fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores el 11 de febrero de 2006. Durante su gestión, Muallem fue el portavozy defensor del gobierno de Bashar al-Assad, enfatizando la relación especial de Siria con Irán y su participación en negociaciones israelí-sirias.
El Rol de Muallem durante la Guerra Civil Siria
Con el estallido de la Guerra Civil Siria, Muallem se convirtió en la voz oficial del régimen en el escenario internacional. A través de frequentas conferencias de prensa y entrevistas, defendió la postura del gobierno sirio, negando la existencia de los Shabiha (milicias pro-gubernamentales) y culpando a potencias extranjeras como Estados Unidos, Turquía, Qatar y Arabia Saudita por la violencia en el país.
En 2012, fue sancionado por la Unión Europea por su responsabilidad en la represión violenta de la población civil. A pesar de las presiones internacionales, Muallem mantuvo un discurso confrontativo en las Naciones Unidas, calificando las preocupaciones sobre el uso de armas químicas como un "pretexto" para una intervención extranjera similar a la guerra de Irak.
Intervenciones en Foros Internacionales
Durante la sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2013, afirmó que terroristas de más de 83 países estaban matando a soldados y civiles sirios. En la Conferencia de Ginebra II en 2014, ignoró los límites de tiempo establecidos por el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, extendiendo su discurso por más de cuarenta minutos para denunciar a la oposición siria como traidores y terroristas.
Legado y Postura Política
Walid Muallem fue reconocido por su resistencia a las demandas de transición política y su lealtad absoluta al presidente Bashar al-Assad. Su advertencia a cualquier ejército extranjero que entrara en Siria sin consentimiento gubernamental, afirmando que "regresarían a casa en ataúdes de madera", resume la postura inflexibley firme de la política exterior siria durante su mandato.