West Coast Air fue una aerolínea programada canadiense que se especializó en la operación de hidroaviones de Havilland Canada DHC-6 Twin Otter. Su servicio fue fundamental para conectar diversas localidades de la costa oeste de Canadá, facilitando el transporte de pasajeros y el turismo regional.
Historia y Consolidación
La trayectoria de West Coast Air llegó a un punto de inflexión el 31 de marzo de 2010, cuando fue adquirida por Harbour Air Seaplanes de Vancouver. Esta adquisición permitió la consolidación de las terminales y los servicios de ambas compañías, integrando toda la flota de West Coast Air en la operación de Harbour Air.
Tras la integración, el nombre de West Coast Air fue retirado y todas las aeronaves fueron repintadas con los colores de Harbour Air, marcando el fin de la marca comercial, aunque su infraestructura y rutas fueron absorbidas por la empresa adquirente.
Rutas y Destinos
Durante su periodo de operación, la compañía ofrecía vuelos desde el centro de Vancouver y la base de hidroaviones de Richmond en el Aeropuerto Internacional de Vancouver hacia diversos destinos clave:
- Victoria: Conexión vital con la capital de la Columbia Británica.
- Nanaimo: Servicio regular a la ciudad portuaria.
- Comox: Acceso a la región norte.
- Sunshine Coast: Conexiones regionales.
- Whistler: Operaciones estacionales (de mayo a septiembre).
Además de sus vuelos programados, West Coast Air también se especializaba en vuelos turísticos y vuelos chárter privados, brindando flexibilidad a quienes deseaban explorar la costa oeste canadiense.
Seguridad y Gestión de Incidentes
El 1 de noviembre de 2000, un DHC-6 Twin Otter de la compañía sufrió una falla en el motor número 2 poco después de despegar del Aeródromo de Agua del Puerto de Vancouver con destino a Victoria. A pesar de que la aeronave impactó el agua unos 25 segundos después del despegue, los dos miembros de la tripulación y los 15 pasajeros resultaron ilesos y fueron rescatados rápidamente por embarcaciones locales.
La Junta de Seguridad en el Transporte de Canadá concluyó que la falta de simuladores para el entrenamiento de pilotos en este tipo de operaciones aumentaba el riesgo en escenarios de emergencia. Como resultado, West Coast Air revisó sus programas de entrenamiento, poniendo un mayor énfasis en el manejo de la aeronave y los procedimientos de emergencia ante la pérdida de potencia a baja altitud y baja velocidad.