William L. McKnight (11 de noviembre de 1887 – 4 de marzo de 1978) fue un destacado empresario y filántropo estadounidense cuya trayectoria profesional estuvo ligada enteramente a la corporación 3M. A lo largo de su carrera, ascendió desde un puesto básico de contabilidad hasta convertirse en presidente y presidente del consejo directivo, transformando a la empresa en una potencia multinacional.

Primeros Años y Ascenso en 3M
Hijo de colonos, Joseph y Cordelia McKnight, William nació en una casa de adobe en White, Dakota del Sur. Su camino hacia el éxito empresarial comenzó tras cursar solo cuatro meses de un programa de seis en la Universidad de Negocios de Duluth. En mayo de 1907, ingresó a 3M como asistente de libros con un salario semanal de 11,55 dólares.
Gracias a su capacidad para identificar ineficiencias financieras y proponer mejoras en los productos y la reducción de costos, McKnight llamó la atención de la gerencia. Fue promovido rápidamente a contador de costos y, dos años después, asumió la dirección de la oficina de Chicago. Para 1914, ya era gerente general y en 1916, a los 29 años, fue nombrado vicepresidente.
Liderazgo y Presidencia
Tras la enfermedad del entonces presidente Edgar Ober, McKnight asumió el mando operativo de la empresa, siendo nombrado oficialmente presidente en agosto de 1929. Ocupó este cargo hasta 1949, periodo en el cual sirvió como presidente del consejo directivo hasta 1966 y como presidente honorario hasta 1972. Su enfoque en la investigación y el desarrollo (I+D) fue fundamental para rescatar a 3M de la bancarrota y convertirla en la corporación global que es hoy.
Filosofía de Gestión
McKnight es recordado no solo por sus logros financieros, sino por su visión filosófica del management. Fomentó una cultura corporativa basada en la delegación de responsabilidades y el incentivo a la iniciativa individual. Sus teorías sobre la innovación y el empoderamiento de los empleados siguen siendo principios rectores en 3M hasta la actualidad.
La Fundación McKnight
En 1953, William y su esposa, Maude L. McKnight, establecieron la Fundación McKnight en Minneapolis. A diferencia de la empresa, la fundación es una organización filantrópica privada e independiente. Bajo el liderazgo posterior de su hija, Virginia McKnight Binger, la fundación desarrolló un programa de subvenciones basado en la comunidad.
El impacto de la fundación es masivo; entre 2020 y 2024, otorgó 5,460 subvenciones por un total de 782 millones de dólares a más de mil organizaciones, centrándose principalmente en las artes y la cultura.
Pasiones Personales y Carreras de Caballos
Fuera del mundo empresarial, McKnight fue un apasionado de las carreras de caballos purasangre. Fue el propietario de Tartan Farms en Ocala, Florida, y compitió bajo el nombre de Tartan Stable. Entre sus caballos más laureados se encuentran:
- Dr. Fager: Ganador del Premio Eclipse.
- Ta Wee: Una yegua campeona velocista en 1969 y 1970, inducida al Salón de la Fama de las Carreras de Caballos en 1994.
- Dr. Patches e Intentionally.
Su legado en el deporte se mantiene vivo a través del W. L. McKnight Handicap, una carrera de césped de Grado 3 en Gulfstream Park.