William Mulholland (1855-1935) fue un ingeniero civil autodidacta irlandés-estadounidense, cuya visión y determinación fueron fundamentales para transformar a Los Ángeles en la ciudad más grande de California. Su principal logro fue la creación de la infraestructura hídrica que permitió el crecimiento explosivo de la metrópoli, aunque su carrera terminó en tragedia.

Primeros Años y Travesía hacia California
Nacido en Belfast, Irlanda, Mulholland tuvo una infancia marcada por la pérdida de su madre y una relación tensa con su padre. Tras ser castigado físicamente por sus bajas calificaciones escolares, decidió huir a los 15 años para unirse a la Marina Mercante Británica, donde realizó numerosas travesías por el Atlántico hacia Norteamérica y el Caribe.
Su camino hacia California no fue sencillo. Tras trabajar en Michigan y Ohio, y sobrevivir a un accidente maderero, Mulholland y su hermano Hugh se embarcaron como polizones en un barco hacia California. Tras ser descubiertos en Panamá, tuvieron que caminar más de 47 millas a través de la selva para llegar a Balboa, finalmente arribando a Los Ángeles en 1877.
Ascenso Profesional en Los Ángeles
Al llegar a Los Ángeles, Mulholland comenzó trabajando en la excavación de pozos y, tras un breve paso por Arizona, fue contratado por Frederick Eaton como zanjero (distribuidor de agua) en la Los Angeles City Water Company (LACWC). En aquella época, el agua se distribuía a través de la Zanja Madre, una zanja abierta que Mulholland aprendió a gestionar.
En 1880, supervisó la instalación de la primera tubería de hierro en la ciudad. Su capacidad técnica y conocimiento profundo del sistema hídrico lo llevaron a convertirse en superintendente de la LACWC y, posteriormente, en el jefe de la recién creada Oficina de Obras Hídricas y Suministro (Bureau of Water Works and Supply). Su liderazgo fue clave para que el sistema de agua pasara de ser una empresa privada a control municipal.
El Acueducto de Los Ángeles y las "Guerras del Agua"
Mulholland comprendió que el clima semiárido de Los Ángeles limitaba su crecimiento. Para solucionar esto, junto con Frederick Eaton, diseñó y supervisó la construcción del Acueducto de Los Ángeles, un sistema de 375 kilómetros (233 millas) que transportaba agua desde el Valle de Owens hasta el Valle de San Fernando mediante gravedad.
Esta obra monumental permitió que la población de la ciudad creciera exponencialmente, pasando de 50,000 habitantes en 1890 a más de 300,000 en 1910. Sin embargo, la desviación del agua del Valle de Owens provocó intensos conflictos sociales y legales, conocidos como las California Water Wars (Guerras del Agua de California), debido al impacto ambiental y la desecación de tierras agrícolas en la zona de origen.
El Colapso de la Presa St. Francis
La carrera de Mulholland terminó abruptamente en marzo de 1928, cuando la Presa St. Francis colapsó. Apenas 12 horas después de que él y su asistente realizaran una inspección de seguridad, la presa falló, provocando una inundación catastrófica que resultó en cientos de muertes. Este desastre marcó el fin de su influencia y su legado profesional, dejando una mancha imborrable en su historia.


