La biología de la conservación es el estudio científico dedicado a la protección de la naturaleza y de la biodiversidad de la Tierra. Su objetivo principal es salvaguardar las especies, sus hábitats y los ecosistemas completos para evitar que las tasas de extinción se aceleran y que las interacciones bióticas se erosionen.

Orígenes de la Disciplina
El término y la concepción de la biología de la conservación como un campo independiente surgieron en 1978, durante la "Primera Conferencia Internacional sobre Investigación en Biología de la Conservación" en la Universidad de California, San Diego. Liderada por los biólogos Bruce A. Wilcox y Michael E. Soulé, junto con otros investigadores destacados, la reunión fue impulsada por la creciente preocupación sobre la deforestación tropical, la desaparición de especies y la pérdida de diversidad genética.
Este encuentro buscó cerrar la brecha entre la teoría ecológica y la genética evolutiva por un lado, y la política y práctica de conservación por el otro. De este modo, la biología de la conservación y el concepto de biodiversidad emergieron conjuntamente, marcando el inicio de la era moderna de la ciencia y la política de conservación.

Descripción y Enfoque
Debido al rápido declive de los sistemas biológicos globales, la biología de la conservación es a menudo descrita como una "disciplina con una fecha límite". Está estrechamente vinculada a la ecología, centrándose en la investigación de la ecología de poblaciones de especies raras o en peligro de extinción, analizando factores como la dispersión, la migración y la viabilidad mínima de la población.
Áreas de Interés Principal
- Mantenimiento de la Biodiversidad: Estudio de los fenómenos que afectan la pérdida y restauración de la diversidad genética, de especies y de ecosistemas.
- Procesos Evolutivos: Sostenibilidad de los procesos que generan diversidad biológica a largo plazo.
- Educación y Acción: Investigación sobre las tendencias de pérdida de biodiversidad y su impacto negativo en el bienestar de la sociedad humana.
Los biólogos de la conservación trabajan en diversos entornos, desde gobiernos y universidades hasta organizaciones sin fines de lucro e industria, abogando por una respuesta global basada en la moral, la ética y la razón científica para enfrentar la crisis actual de biodiversidad.


