La celda de combustible de agua fue un diseño no funcional propuesto por Stanley Allen Meyer (1940-1998), quien afirmaba haber creado un dispositivo capaz de permitir que un vehículo utilizara agua como combustible en lugar de gasolina. Sin embargo, las pretensiones de Meyer fueron desmentidas legal y científicamente, siendo calificadas como fraudulentas por un tribunal de Ohio en 1996.
Diseño y fundamentos pretendidos
Meyer sostenía que su dispositivo podía separar el agua en sus elementos constituyentes, hidrógeno y oxígeno, mediante un proceso que requería menos energía de la necesaria según las leyes de la física convencional. El hidrógeno resultante se quemaría posteriormente para convertir la energía química en energía térmica, reconstituyendo así las moléculas de agua.
El mecanismo alegado involucraba el uso del llamado gas de Brown, una mezcla de oxihidrógeno con una proporción de 2:1. Meyer afirmaba que este gas, al mezclarse con el aire ambiente, generaba una combustión que producía energía neta. Desde el punto de vista de la termodinámica, si el dispositivo hubiera funcionado según las especificaciones de Meyer, habría violado tanto la primera como la segunda ley de la termodinámica, operando efectivamente como una máquina de movimiento perpetuo.
Uso incorrecto de la terminología técnica
En sus patentes, Meyer utilizó los términos "celda de combustible" o "celda de combustible de agua" para referirse a la parte del dispositivo donde se pasaba electricidad a través del agua para producir gases. Este uso es contrario a la terminología estándar de la ciencia y la ingeniería:
- Celdas electrolíticas: Es el nombre correcto para los dispositivos que consumen electricidad para separar el agua.
- Celdas de combustible: En la ciencia, este término se reserva para celdas que generan electricidad a partir de una reacción química redox, mientras que el dispositivo de Meyer consumía electricidad.

Cobertura mediática y afirmaciones
Meyer ganó notoriedad al presentar un dune buggy que, según él, funcionaba con su celda de combustible. Afirmó que solo se requerían 22 galones (83 litros) de agua para viajar desde Los Ángeles hasta Nueva York. Sostuvo que había sustituido las bujías del motor por "inyectores" que introducían la mezcla de hidrógeno y oxígeno en los cilindros, mediante un proceso de resonancia eléctrica que disociaba el agua.
El físico Philip Ball, escribiendo en la revista académica Nature, caracterizó las afirmaciones de Meyer como pseudociencia, señalando que el mito del agua como combustible persiste a pesar de la imposibilidad física de extraer energía neta de un ciclo de electrólisis y combustión del agua.

Proceso judicial y veredicto
En 1996, dos inversores que habían adquirido derechos de distribución de la tecnología demandaron a Meyer. Durante el proceso, el experto Michael Laughton, profesor de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Queen Mary de Londres, intentó examinar el vehículo, pero Meyer evitó las pruebas mediante diversas excusas.
Finalmente, tres testigos expertos examinaron la celda en el tribunal y determinaron que no había nada revolucionario en el diseño; el dispositivo simplemente utilizaba electrólisis convencional. El tribunal dictaminó que Meyer había cometido un "fraude grave y flagrante" y le ordenó reembolsar los 25.000 dólares a los inversores.
Fallecimiento y teorías conspirativas
Stanley Meyer murió repentinamente el 20 de marzo de 1998 mientras cenaba en un restaurante. Según su hermano, Meyer salió corriendo del local gritando "Me han envenenado" durante una reunión con inversores belgas. No obstante, la investigación policial de Grove City y el forense del condado de Franklin determinaron que la causa de la muerte fue un aneurisma cerebral, relacionado con su hipertensión arterial.
A pesar de la evidencia médica, algunos seguidores de Meyer sostienen que fue asesinado para suprimir su invento, aunque los inversores belgas involucrados negaron rotundamente estas acusaciones.
Estado actual
Las patentes de Meyer han expirado y sus diseños se encuentran en el dominio público. Hasta la fecha, ningún fabricante de motores o vehículos ha incorporado su trabajo, debido a que el diseño es físicamente inviable para la generación de energía neta.