Cheng Dan'an (1899–1957) fue un destacado acupunturista chino cuya visión transformó la práctica de la acupuntura en China, rescatándola de la superstición y sentando las bases para su integración en la medicina científica moderna. Es ampliamente reconocido como el padre de la acupuntura moderna en su país.

Trayectoria Profesional y Educación
Nacido en 1899 en Jiangyin, provincia de Jiangsu, el interés de Cheng por la acupuntura surgió a raíz de una experiencia personal: sufrió dolores lumbares severos que fueron aliviados gracias al tratamiento de su padre. Tras formarse en el Tokyo College of Acupuncture en Japón, regresó a China para fundar la primera escuela de acupuntura moderna.
En 1930, estableció el Centro de Investigación de Acupuntura de China en Jiangsu, que más tarde se convertiría en el China Acupuncture Technical College. Esta institución no solo brindó educación acreditada por el estado, sino que también contó con un brazo editorial que publicó numerosas obras, muchas de ellas escritas por el propio Cheng. Además, en 1933, lanzó la primera revista especializada, Zhenjiu zazhi (Revista de Acupuntura).
Desafíos y Liderazgo Político
Durante la Segunda Guerra Sino-Japonesa, Cheng se vio obligado a huir a Chongqing. Tras el regreso a Jiangsu en 1947, descubrió que su escuela había sido destruida. Sin embargo, logró restablecerla en 1951 en Suzhou. Su influencia creció significativamente en la era comunista, sirviendo como miembro del Congreso Popular Provincial en 1954 y dirigió el Congreso Provincial de Medicina China de Jiangsu.
En 1955, fue elegido miembro de la Academia de Ciencias de China y nombrado vicepresidente y, posteriormente, presidente de la Asociación Médica China.
Reformas Radicales en la Acupuntura
Cheng Dan'an buscó modernizar la práctica médica eliminando los elementos que consideraba supersticiosos. En su tratado de 1931, Zhongguo zhenjiu zhiliao xue, argumentó que las rutas de los puntos de acupuntura eran imprecisas y propuso redefinirlas para que correlacionaran más estrechamente con la distribución de los nervios periféricos.
- Eliminación de la sangría: Cheng rechazó la práctica de realizar sangrías simultáneas a la acupuntura para facilitar el flujo sanguíneo, argumentando que cualquier sangrado era signo de una técnica inepta.
- Desvinculación de la Astrología: Separó la acupuntura de la adivinación y la astrología, rechazando la idea de tratar a hombres y mujeres de manera diferente segón el lado del cuerpo basón en supersticiones.
- Innovación en Instrumentos: Sustituyó el uso de bisturíes y bodkins por las agujas metálicas filiformes, que son el estándar actual en la práctica.
Gracias a estas reformas, Cheng es considerado el salvador de la acupuntura china, permitiendo que la medicina tradicional se elevara a un estatus cientðfico y fuera aceptada en la era moderna.

