La historia de la enfermería en los Estados Unidos se centra principalmente en la transición de una labor doméstica y no remunerada hacia una profesión regulada y profesionalizada, especialmente a partir de la Guerra Civil estadounidense.

Orígenes y Evolución Temprana
Antes de la década de 1870, las mujeres que trabajaban en los hospitales urbanos de Norteamérica solían carecer de formación formal. Eran generalmente mujeres de la clase trabajadora a quienes se les otorgaba un estatus social bajo, tanto por parte de la profesión médica como por la sociedad en general. En aquel entonces, la enfermería era vista más como un deber doméstico de cuidado hacia los miembros de la familia extendida.
Sin embargo, a mediados del siglo XIX, se produjo una transformación fundamental: la enfermería pasó de ser una obligación familiar a un empleo regular remunerado. Las enfermeras comenzaron a ser contratadas por desconocidos para cuidar a enfermos en sus hogares, impulsadas por la comprensión de que la experiencia y la competencia técnica eran más valiosas que el parentesco.
El Impacto de la Guerra Civil (1861–1865)
Durante la Guerra Civil estadounidense, la necesidad de cuidados médicos masivos impulsó la organización de la enfermería. La Comisión Sanitaria de los Estados Unidos, una agencia civil federal, gestionó la mayor parte de la atención médica y de enfermería de los ejércitos de la Unión, así como la adquisición y transporte de suministros médicos.
Dorothea Dix, actuando como superintendente de la Comisión, fue fundamental al convencer al cuerpo médico sobre el valor de integrar a las mujeres en los hospitales del ejército y de la Comisión. Gracias a su gestión, más de 20,000 mujeres se presentaron como voluntarias en ambos bandos (Norte y Sur) para trabajar en los hospitales.
Las funciones de estas voluntarias incluían:
- Asistir a los cirujanos durante los procedimientos quirúrgicos.
- Administrar medicamentos.
- Supervisar la alimentación de los pacientes.
- Limpiar ropa de cama y vestimenta.
- Brindar apoyo emocional, escribir cartas por los pacientes y consolar a los moribundos.

Casos Representativos
Un ejemplo destacado fue Helen L. Gilson, quien sirvió en la Comisión Sanitaria. Gilson supervisó suministros, curó heridas y preparó dietas especiales para pacientes con necesidades nutricionales limitadas, demostrando la capacidad técnica y organizativa de las enfermeras en el campo de batalla.

