Los disturbios electorales de Phoenix ocurrieron el 8 de noviembre de 1898, cerca del condado de Greenwood, Carolina del Sur. Este evento fue un estallido de violencia racial provocado por el intento de un grupo de demócratas blancos locales de impedir que un funcionario electoral republicano recolectara declaraciones juradas de ciudadanos afroamericanos que habían sido privados de su derecho al voto.

Causas y Contexto Político
La violencia fue parte de un esfuerzo sistemático por parte de los demócratas conservadores blancos para suprimir el voto de la población negra, quienes habían apoyado mayoritariamente al Partido Republicano desde la era de la Reconstrucción. A partir de 1890 en Misisipi y 1895 en Carolina del Sur, varios estados sureños implementaron nuevas constituciones y leyes diseñadas específicamente para dificultar el registro y la votación de los afroamericanos.
El detonante del conflicto
El disturbio comenzó cuando Thomas Tolbert, un propietario de tierras blanco y hermano del candidato republicano Robert R. Tolbert, empezó a recoger declaraciones juradas de afroamericanos que habían sido despojados de su derecho al voto bajo la nueva Constitución de Carolina del Sur. Tolbert esperaba utilizar estos documentos para impugnar las disposiciones constitucionales que formalizaban la descalificación de los votantes.
El 8 de noviembre de 1898, mientras Tolbert se encontraba en la entrada de la tienda general Watson y Lake recolectando estas declaraciones, fue asaltado y aterrorizado por un grupo de demócratas locales liderados por J. I. "Bose" Ethridge.

Consecuencias y Violencia Masiva
Durante los cuatro días siguientes al enfrentamiento inicial, la situación escaló rápidamente. Varios afroamericanos y un hombre blanco fueron asesinados a tiros. Una turba blanca llevó a cabo linchamientos de varios ciudadanos negros, hirió a cientos de personas y quemó la casa y las pertenencias personales de Thomas Tolbert.
El marco de la era Jim Crow
Este evento no fue un caso aislado, sino que se insertó en un clima de odio racial, ignorancia y miedo. Tras la retirada de las tropas federales del Sur en 1877, los demócratas blancos recuperaron el control de los gobiernos estatales, instaurando las leyes de Jim Crow y la segregación. Esto redujo a los afroamericanos a una ciudadanía de "segunda clase", exponiéndolos a una violencia extrajudicial generalizada, donde los linchamientos alcanzaron su punto máximo a finales del siglo XIX y principios del XX.


