La Enmienda No. 28 a la Ley de Entrada a Israel (No. 5712-1952) es una pieza legislativa controvertida que prohíbe la entrada al territorio israelí de cualquier extranjero que realice un "llamamiento público al boicot de Israel" o de cualquier área bajo su control. Esta medida implica la denegación de visados y permisos de residencia a las personas afectadas.

Contexto y Origen: El Movimiento BDS
La ley surgió como una respuesta directa al movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), una campaña global que insta al boicot económico y político contra Israel hasta que el país cumpla con el derecho internacional, ponga fin a la ocupación de tierras palestinas y los Altos del Golán, y reconozca el derecho al retorno de los refugiados palestinos.
El primer ministro Benyamin Netanyahu ha priorizado la lucha contra el movimiento BDS, considerando que sus acciones buscan deslegitimar al Estado israelí.
Aprobación y Disposiciones Legales
La propuesta fue presentada por los legisladores Bezalel Smotrich y Roy Folkman. Tras un intenso debate, la Knesset (el parlamento israelí) aprobó la ley el 6 de marzo de 2017, con una votación de 46 a favor y 28 en contra.
¿A quién afecta la ley?
La legislación no se aplica a cualquier persona que apoye un boicot, sino específicamente a aquellos no ciudadanos ni residentes permanentes que:
- Hayan emitido un llamamiento público al boicot de Israel.
- Que dicho llamamiento, dado su contenido y circunstancias, tenga una posibilidad razonable de conducir a la imposición de un boicot real.
- Que el emisor fuera consciente de dicha posibilidad.
Es fundamental destacar que la ley también abarca a quienes promuevan boicots contra "cualquier área bajo su control", lo que incluye los asentamientos israelíes. Esto afecta a organizaciones como el Consejo Mundial de Iglesias, que no boicotea a Israel en su totalidad, pero sí a los productos de los asentamientos por considerarlos ilegales bajo el derecho internacional.
Reacciones y Críticas
Argumentos a Favor
Los defensores de la ley, como el Ministro de Asuntos Estratégicos Gilad Erdan y el Ministro de Educación Naftali Bennett, sostienen que Israel tiene el derecho soberano de controlar sus fronteras y protegerse contra quienes buscan deslegitimar al Estado ocultándose tras el lenguaje de los derechos humanos.
Argumentos en Contra
Diversos grupos de derechos humanos, como Adalah y la Asociación por los Derechos Civiles en Israel, argumentan que la ley viola los principios básicos de la democracia al restringir la entrada basándose en opiniones políticas. Críticos internacionales han comparado la medida con restricciones migratorias basadas en la ideología y han denunciado la vulneración de la libertad de expresión.
Impacto Internacional
Se ha señalado que figuras políticas internacionales, como el exlíder del Partido Laborista británico Jeremy Corbyn, podrían verse afectadas por esta prohibición debido a su apoyo a boicots selectivos contra los asentamientos en Cisjordania.
