El famoso Puente de Carlos en Praga, República Checa, alberga numerosas obras de arte histórico. Entre ellas se encuentra la destacada Estatua de San Vito (conocida en checo como Socha svatého Víta), una obra maestra creada por el escultor barroco Ferdinand Brokoff.

Ubicada en el lado norte del puente, esta escultura rinde homenaje a San Vito, uno de los santos patronos más importantes de la región. La maestría de Brokoff se refleja en los detalles de la piedra y la expresión dramática característica del estilo barroco bohemio.