La Iglesia Católica en Nicaragua representa la rama nicaragüense de la Iglesia Católica universal, operando bajo la guía espiritual del Papa, la curia en Roma y la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

Visión General
La demografía religiosa del país ha mostrado cambios significativos en las últimas décadas. Según el censo de 2005, los católicos representaban el 58.5% de la población. Sin embargo, una encuesta de investigación de mercado realizada en 2019 indicó que este porcentaje ha disminuido, situándose aproximadamente en el 45%.
Actualmente, la estructura eclesiástica del país se divide en nueve diócesis, incluyendo una archidiócesis.
Evangelización e Historia Temprana
La evangelización de Nicaragua comenzó poco después de la conquista española. En 1532, el primer obispo asumió la jurisdicción en el territorio. Durante el periodo colonial, los jesuitas fueron los líderes en el trabajo misionero, labor que se extendió hasta la década de 1820. Tras la consolidación de Nicaragua como república en 1838, los esfuerzos de evangelización se intensificaron, logrando llegar a la costa atlántica.
Teología de la Liberación
En la segunda mitad del siglo XX, siguiendo la tendencia de otras regiones de Sudamérica, algunos líderes de la Iglesia nicaragüense adoptaron la teología de la liberación, brindando apoyo a movimientos revolucionarios de corte marxista.
La Iglesia y la Revolución Nicaragüense
El papel de la Iglesia Católica durante la Revolución Nicaragüense estuvo marcado por una lucha interna entre dos corrientes: los partidarios de la teología de la liberación que apoyaban a los sandinistas y los sectores conservadores que se alineaban con el Papa Juan Pablo II y la conferencia episcopal conservadora, oponiéndose a los ideales marxistas.
Relación con el Régimen de Somoza
Inicialmente, la Iglesia mantuvo lealtad al régimen de Somoza. No obstante, los actos de represión y las violaciones a los derechos humanos cometidos por el gobierno de Somoza horrorizaron al clero. El uso de tácticas violentas, incluyendo el bombardeo de ciudades principales y ataques directos a iglesias, provocaron que la Iglesia se distanciara del régimen.
A medida que Somoza perdía popularidad, el apoyo hacia los sandinistas creció dentro de la Iglesia. Finalmente, muchos sectores eclesiásticos respaldaron el derrocamiento de Somoza.
Comunidades Eclesiales de Base (CEB)
La reorganización del trabajo pastoral llevó a la creación de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB). Estas comunidades resaltaron la importancia del laicado en la misión pastoral, permitiendo que los campesinos, que antes estaban impedidos de organizarse bajo la represión de Somoza, pudieran congregarse y formar organizaciones de base.
Persecución Reciente
En años recientes, la Iglesia Católica ha enfrentado una severa persecución por parte del gobierno liderado por Daniel Ortega. Esta situación se ha manifestado a través de:
- Detenciones: Hasta noviembre de 2022, once sacerdotes católicos permanecían en custodia, la mayoría por delitos políticos.
- Exilio: El obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, un crítico prominente de Ortega, fue arrestado en 2023 y posteriormente exiliado en enero de 2024.
- Censura: El gobierno ha clausurado diversos medios de comunicación católicos y ha implementado un acoso policial generalizado contra el clero y los fieles.
