La micromovilidad se define como el uso de vehículos pequeños y ligeros diseñados para viajes de corta distancia en áreas urbanas, operados directamente por sus usuarios. Este concepto abarca una amplia gama de opciones de transporte, desde las tradicionales bicicletas y velomóviles hasta innovaciones modernas como las e-bikes, bicicletas de carga, patinetes eléctricos, monopatines eléctricos y flotas de bicicletas compartidas.

Características Principales
La micromovilidad se caracteriza por el uso de vehículos con ruedas que se desplazan a baja velocidad, son operados por una sola persona y están destinados a trayectos cortos. Dependiendo de la jurisdicción, la propulsión puede ser humana, eléctrica o una combinación de ambas.
Clasificación y Legalidad
En la Unión Europea, los dispositivos de micromovilidad suelen clasificarse como bicicletas, lo que les permite utilizar la infraestructura ciclista, como carriles protegidos y ciclovías. Esta clasificación generalmente exime a los usuarios de registrar el vehículo, pagar tasas de registro o mantener un seguro de responsabilidad civil obligatorio.
Ejemplos de Vehículos de Micromovilidad
Además de las bicicletas y los patinetes eléctricos, existen diversos ejemplos de vehículos que entran en esta categoría:
- Patinetes eléctricos y monopatines: Ideales para la "última milla".
- Segways y Onewheel: Transportadores personales motorizados.
- Triciclos y handcycles: Opciones de movilidad asistida.
- Sillas de ruedas y scooters de movilidad: Esenciales para la accesibilidad urbana.
Vehículos Eléctricos Ligeros (LEVs)
Muchos de estos vehículos se clasifican como vehículos eléctricos ligeros (LEVs). En la Unión Europea, según la regulación EU 168/2013, los LEVs no pueden superar los 25 km/h. La clasificación específica puede variar según el país, basándose en la masa total y la potencia máxima de salida.
Historia y Evolución
Aunque vehículos como bicicletas y patinetes han existido desde el siglo XIX, el dominio del automóvil en el siglo XX redujo su uso utilitario en la mayoría de las ciudades, excepto en lugares como China, los Países Bajos y Dinamarca.
Las Generaciones de Bicicletas Compartidas
- Primera Generación: Iniciativas sin fines de lucro y a pequeña escala, como el programa de "bicicletas blancas" en Ámsterdam (1965), enfocadas en el impacto social y ambiental.
- Segunda Generación: Modelos de negocio más organizados con estaciones de acoplamiento y depósitos de monedas, expandiéndose a regiones como Noruega y Finlandia.
- Tercera Generación: Integración de tecnologías avanzadas, permitiendo el seguimiento de bicicletas, reservas vía smartphone y pagos digitales. Un ejemplo notable fue Velo'v en Francia (2005).
- Cuarta Generación: Implementación de e-bikes y quioscos digitales táctiles, mejorando la experiencia del usuario y la compatibilidad con tecnologías multimodales.

