En el ámbito del transporte público, una parada bajo petición (conocida en inglés como request stop, flag stop o whistle stop) es una estación o punto de parada donde el vehículo —ya sea un autobús, tren o, históricamente, un avión— se detiene únicamente si hay pasajeros que desean subir o bajar, o carga que debe ser recolectada o entregada.
Este sistema permite integrar puntos de baja demanda en una ruta sin generar retrasos innecesarios para el resto de los usuarios. Asimismo, contribuye al ahorro de combustible y a la reducción del desgaste mecánico al evitar frenados y aceleraciones superfluas.
Implementaciones según el modo de transporte
Transporte urbano y local
Muchos sistemas de autobuses y tranvías operan la mayoría de sus paradas bajo petición. En estos casos, el vehículo no se detiene a menos que:
- Un pasajero en la parada haga una señal visual al conductor.
- Un pasajero a bordo active un timbre eléctrico, generalmente mediante un botón o una tira de señalización, para indicar su intención de descender.
Las paradas que se sirven en cada viaje, independientemente de la demanda, suelen denominarse estaciones y suelen ubicarse en los terminales de la ruta o en puntos de control de horario. En contraste, los sistemas de tren ligero y el autobús de tránsito rápido (BRT) tienden a detenerse en todas sus estaciones programadas.
Existen variaciones en la implementación, como el servicio de hail and ride (llamar y subir), donde no existen paradas marcadas y el pasajero puede solicitar la parada en cualquier punto donde el conductor pueda detenerse de manera segura. Algunos servicios implementan esta modalidad únicamente durante la noche para mejorar la seguridad de los pasajeros, permitiéndoles descender más cerca de su destino final.
Transporte de larga distancia
En el transporte de larga distancia, como trenes interurbanos o autobuses en autopistas, las velocidades de operación son significativamente más altas, lo que hace que el proceso de detenerse sea más costoso en términos de tiempo y energía. Debido a que es más difícil detectar a un pasajero a tiempo, se emplean métodos de señalización más complejos:
- Sistemas de boletaje anticipado: En servicios como Amtrak, la tripulación conoce los puntos de origen y destino de los pasajeros basándose en los boletos vendidos, deteniéndose solo donde es estrictamente necesario.
- Señalización física o electrónica: En estaciones sin boletaje previo, los pasajeros pueden utilizar teléfonos para avisar al despachador, contactar a un empleado de la estación o presionar un botón que activa una señal luminosa visible para el conductor antes de llegar a la plataforma.
- Señales manuales: En el Reino Unido, algunas paradas ferroviarias requieren que el pasajero haga una señal manual al conductor para subir, o que informe al revisor con antelación para bajar.
Aviación comercial histórica
Históricamente, algunas aerolíneas ofrecieron servicios de flag stop en destinos con muy baja demanda de pasajeros. Por ejemplo, en 1969, Pan American World Airways (Pan Am) especificaba en sus horarios que las paradas bajo petición se realizarían solo si las condiciones operativas lo permitían y si la solicitud de parada se hacía con suficiente antelación.
Consideraciones operativas y desafíos
Aunque las paradas bajo petición optimizan el tiempo de viaje, no siempre generan ahorros significativos. El vehículo puede verse obligado a reducir la velocidad al aproximarse a la parada para asegurarse de que puede detenerse si detecta a un pasajero. Esto puede introducir variabilidad en los tiempos de viaje y aumentar la necesidad de añadir márgenes de tiempo (schedule padding) en los horarios oficiales para evitar retrasos en cadena.


