El Parque Natural Maas-Schwalm-Nette (conocido en alemán como Naturpark Maas-Schwalm-Nette y en neerlandés como Grenspark Maas-Swalm-Nette) es un espacio natural transfronterizo situado entre Alemania y los Países Bajos. Fundado en 2002, este parque se ha consolidado como una zona de recreación de gran importancia regional, promoviendo la conservación del medio ambiente y el turismo sostenible.

Descripción y Geografía
Con una superficie total de 870 km², el parque debe su nombre a los tres ríos principales que atraviesan su territorio: el Maas (Mosa), el Schwalm y el Nette. Esta red hídrica define gran parte de su biodiversidad y paisaje.
El parque abarca diversas regiones administrativas, incluyendo los condados de Kleve, Viersen y Heinsberg, así como la ciudad de Mönchengladbach en Alemania. En el lado neerlandés, incluye los municipios de Roermond, Roerdalen, Venlo, Echt-Susteren, Leudal y Maasgouw.
Atractivos Naturales Destacados
Dentro de sus límites, el parque alberga joyas naturales como la reserva de los Lagos de Krickenbecker, formados originalmente por la extracción de turba. En Niederkrüchten se encuentra el único brezal de enebro de la región del Bajo Rin, rodeado por el Elmpter Schwalmbruch.

Otro punto de interés es el Bosque Fronterizo de Kaldenkirchen, que cuenta con un arboreto, la Granja de Secuoyas y un jardín de agua geo-hidrológico.


Centros de Información y Cultura
Para facilitar la experiencia del visitante, el parque dispone de 21 centros de información que ofrecen datos sobre el paisaje, el arte, la naturaleza y la historia local. Algunos de los más destacados son:
- En Alemania: Centro del parque Haus Püllen (Wachtendonk), centro de información de Krickenbecker Seen y el punto de información en el Castillo de Brüggen.
- En los Países Bajos: Centro de información Groote Heide (Venlo) y el centro de visitantes del Parque Nacional De Meinweg.


Desafíos Ambientales
El equilibrio hídrico del parque se ha visto afectado históricamente por las minas de carbón marrón al sur de Mönchengladbach. Sin embargo, en 2022 se alcanzó un acuerdo histórico para finalizar la minería de lignito en la zona minera del Rin para el año 2030, adelantando el plazo previsto originalmente, con el fin de proteger el ecosistema y combatir el cambio climático.
