El Periodo Tardío de Egipto representa la última etapa de florecimiento de los gobernantes nativos egipcios tras el Tercer Periodo Intermedio. Esta era, que se extiende desde el 664 a.C. hasta el 332 a.C., comienza con la 26ª Dinastía Saíta y concluye con la conquista de Alejandro Magno, dando paso a la era helenística.

Historia y Dinastías
La 26ª Dinastía (Dinastía Saíta)
La Dinastía Saíta (672-525 a.C.) tuvo su centro de poder en la ciudad de Sais. Bajo el mando de Psamtik I, Egipto logró la unificación en el 656/655 a.C., impulsada en parte por el saqueo de Tebas por los asirios. Durante este tiempo, se inició la construcción de un canal que conectaba el Nilo con el Mar Rojo.
Egipto expandió su influencia hacia el Cercano Oriente, conquistando la ciudad de Ashdod alrededor del 655 a.C. y estableciendo control en el Levante. Sin embargo, esta expansión fue frenada tras la derrota en Carcemisa. Internamente, el país vivió cambios políticos significativos, como la deposición de Apries por Amasis II en el 570 a.C. Amasis II redirigió los intereses egipcios hacia el mundo griego y anexionó Chipre.
En el ámbito científico y cultural, destaca el Papiro de Brooklyn, una colección de remedios médicos y mágicos para tratar picaduras de serpientes, lo que demuestra el avanzado conocimiento médico de la época.

La 27ª Dinastía (Primer Periodo Aqueménida)
El Primer Periodo Aqueménida (525-404 a.C.) comenzó con la Batalla de Pelusio, donde el Imperio Aqueménida, liderado por Cambises II, conquistó Egipto, convirtiéndolo en una satrapía persa. Los emperadores persas, como Jerjes I y Darío el Grande, gobernaron como faraones a través de sus sátrapas.
A pesar del dominio persa, hubo intentos de rebelión, como la de Petubastis III y la posterior revuelta de Inaros II, apoyada por los atenienses, aunque ninguna logró restaurar la independencia a largo plazo en ese momento.
De la 28ª a la 30ª Dinastía
La 28ª Dinastía fue breve, liderada por Amyrtaeus, quien logró rebelarse contra los persas y restaurar la independencia nativa entre el 404 y el 398 a.C.
La 29ª Dinastía gobernó desde Mendes (398-380 a.C.), destacando el rey Hakor, quien repelió una invasión persa. Finalmente, la 30ª Dinastía (380-343 a.C.) retomó el estilo artístico de la Dinastía Saíta. El faraón Nectanebo I derrotó nuevamente a los persas en el 373 a.C., y Teos lideró expediciones hacia el Cercano Oriente.
El periodo culminó con Nectanebo II, el último gobernante nativo de Egipto, antes de que el Imperio Macedonio de Alejandro Magno estableciera la dinastía ptolemaica, marcando el inicio de la era helenística.
Legado Cultural y Artístico
El arte del Periodo Tardío se caracterizó por un fuerte énfasis en los cultos animales y la proliferación de momias de animales, reflejando la profunda espiritualidad y la organización religiosa de la sociedad egipcia antes de su integración en el mundo grecorromano.



