En el ámbito de las relaciones internacionales, el regionalismo se define como la expresión de una identidad y un propósito común, combinados con la creación e implementación de instituciones que manifiestan dicha identidad y moldean la acción colectiva dentro de una región geográfica específica. El regionalismo es uno de los tres pilares fundamentales del sistema comercial internacional, junto con el multilateralismo y el unilateralismo.
Definición y Conceptos Clave
El concepto de regionalismo ha sido debatido por diversos académicos. Joseph Nye definió una región internacional como "un número limitado de estados vinculados por una relación geográfica y por un grado de interdependencia mutua", y el regionalismo como "la formación de asociaciones o agrupaciones interestatales basadas en regiones".
Sin embargo, esta definición no ha sido aceptada unánimemente. Algunos analistas señalan que la proliferación de organizaciones regionales en países en desarrollo no siempre ha fomentado un crecimiento rápido del regionalismo real. Otros autores, como Ernst B. Haas, enfatizan la necesidad de distinguir entre conceptos como la cooperación regional, el sistema regional, la organización regional y la integración regional.
Historia y Evolución del Regionalismo
Aunque existen iniciativas de integración regional que se remontan a la década de 1880, las primeras iniciativas coherentes surgieron en los años 50 y 60. A finales de los 90, surgió un renovado interés que llevó a la creación de un sistema global de regiones con parámetros políticos y económicos definidos.
Orígenes y Periodo Pre-1945
Es complejo determinar el inicio exacto de la historia del regionalismo, ya que no existe una única explicación. Algunos analistas prefieren basar la historia del regionalismo en el surgimiento de instituciones modernas. Si se utiliza la organización formal a nivel regional como criterio, es difícil situar sus orígenes mucho antes de 1945.
Entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, la defensa del regionalismo internacional fue poco común, predominando la doctrina de la seguridad colectiva. Con la excepción del Sistema Interamericano, muy pocos agrupamientos regionales existían antes de la Segunda Guerra Mundial, aunque sí surgieron asociaciones públicas y privadas internacionales como la Unión Postal General y la Asociación de Derecho Internacional.
El Periodo 1945–1980: El "Viejo Regionalismo"
Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, el término regionalismo aún no formaba parte del vocabulario común de las relaciones internacionales. Sin embargo, para la década de 1940, ya había voces influyentes que abogaban por pasar de un "universalismo teórico e ineficaz" a un "regionalismo práctico y viable".
La región como unidad de análisis cobró importancia no solo en el contexto de la Guerra Fría, sino también debido a la autoconciencia de las propias regiones. Debido a las demandas de estados que ya habían invertido políticamente en acuerdos regionales (como el Sistema Interamericano, la Mancomunidad de Naciones y la Liga Árabe), el regionalismo fue incluido incluso en la Carta de las Naciones Unidas.
El Nuevo Regionalismo y la Unión Europea
A finales de la década de 1980, comenzó una nueva ola de integración regional, conocida como el "nuevo regionalismo". Esta tendencia se ha extendido globalmente en las últimas dos décadas, impulsada por iniciativas políticas y el aumento de acuerdos comerciales regionales y bilaterales, especialmente tras el fracaso de la ronda de Doha.
La Unión Europea (UE) es el ejemplo más emblemático del resultado del regionalismo. La idea subyacente es que a medida que una región se integra económicamente, necesariamente se integrará también en lo político. El caso europeo es especialmente válido, ya que la UE como cuerpo político surgió de más de 40 años de integración económica, teniendo como precursor la Comunidad Económica Europea (CEE), que era estrictamente una entidad económica.

