El síndrome pontino lateral, también conocido como síndrome de Marie-Foix o síndrome de Marie-Foix-Alajouanine, es uno de los síndromes de accidente cerebrovascular del tronco encefálico que afecta la parte lateral del puente (pons). Esta condición se caracteriza por una lesión que es similar al síndrome medular lateral, pero debido a que ocurre en el puente, involucra además los núcleos de los nervios craneales situados en esta región.
Historia
Este síndrome fue descrito por primera vez en Francia en 1922 por los neurólogos Pierre Marie, Charles Foix y Théophile Alajouanine. Estos especialistas fueron los primeros en identificar y describir los síntomas y las causas de esta patología. En sus descripciones originales, basadas en autopsias, reportaron hallazgos de necrosis de la médula espinal y vasos sanguíneos múltiples, tortuosos y engrosados en la superficie de la médula espinal, condición que posteriormente fue denominada mielopatía necrotizante.
Los autores enfatizaron que, en los casos estudiados, no había presencia de trombosis. Consideraron que el componente vascular de la entidad reportada consistía en un engrosamiento de la pared vascular, sin estrechamiento luminal ni obliteración de los vasos de la médula (tanto arterias como venas), descartando así la posibilidad de malformaciones vasculares.

Causas
El síndrome pontino lateral ocurre debido a la oclusión de las ramas perforantes de la arteria basilar y de la arteria cerebelosa inferior anterior (AICA). También puede ser provocado por una interrupción en el suministro sanguíneo de la arteria cerebelosa inferior anterior o de las arterias circunferenciales.
Síntomas
El daño en las áreas laterales del puente produce una serie de síntomas neurológicos complejos que varían según la ubicación exacta de la lesión y los núcleos nerviosos afectados.
Tratamiento
El tratamiento para el síndrome pontino lateral varía significativamente, ya que se enfoca en abordar los síntomas específicos presentados por el paciente. En algunos casos, se prescriben agentes anticoagulantes para eliminar la obstrucción del flujo sanguíneo. Además de la medicación, la fisioterapia es fundamental para la recuperación funcional del paciente.

