Stephen Adolphe Wurm (1922–2001) fue un destacado lingüista de origen húngaro y nacionalidad australiana, reconocido mundialmente por su vasta erudición y su capacidad excepcional para dominar múltiples lenguas. Su carrera se centró principalmente en el estudio de las lenguas de Nueva Guinea y otras lenguas indígenas de Oceanía, aunque sus raíces académicas se encuentran en el estudio de las lenguas túrquicas.

Primeros Años y Formación
Nacido en Budapest el 19 de agosto de 1922, Wurm fue hijo de Adolphe Wurm, de habla alemana, y Anna Novroczky, de habla húngara. Creció en un entorno multilingüe y viajó extensamente por Europa durante su niñez, lo que despertó en él un interés temprano por los idiomas. Se estima que para la edad adulta ya hablaba aproximadamente nueve idiomas, un talento heredado de su padre, quien dominaba 17. A lo largo de su vida, Wurm llegó a dominar al menos 50 lenguas.
Debido a su situación como apátrida, Wurm evitó el servicio militar y pudo dedicarse a sus estudios universitarios. Se especializó en lenguas túrquicas en el Instituto Oriental de Viena, donde obtuvo su doctorado en lingüstica y antropología social en 1944 con una tesis sobre el uzbeko.
Trayectoria Profesional
Tras iniciar su carrera docente en la Universidad de Viena, donde enseñó lingüstica altaica hasta 1951, Wurm redirigió su interés hacia las lenguas papúes. Tras entablar correspondencia con Arthur Capell de la Universidad de Sídney, comenzó a estudiar de forma autodidacta el Tok Pisin y el Hiri Motu.
En 1954, se trasladó a Australia junto a su esposa, Helen Groger-Wurm, una especialista en etnografía africana. Primero se incorporó al Departamento de Antropología de la Universidad de Sídney y, posteriormente, en 1957, se integró en la Escuela de Estudios del Pacífico y Asia (RSPAS) de la Universidad Nacional de Australia (ANU) en Canberra. Allñí, fue Profesor de Lingüstica desde 1968 hasta 1987.
Contribuciones y Reconocimientos
El enfoque principal de su investigación fue el estudio exhaustivo de las lenguas de Nueva Guinea y diversas lenguas aborígenes australianas. Su trabajo fue fundamental para la comprensión de la diversidad lingüstica de Oceanía. Por su labor, fue elegido miembro de la Academia de Ciencias Sociales de Australia y de la Academia Australiana de las Humanidades.
En 1987, fue nombrado miembro de la Orden de Australia por sus servicios a la educación y la lingüstica. Su legado perdura a través del Premio de Posgrado Stephen Wurm para Estudios Lingüsticos del Pacífico, instaurado en 2008 para reconocer las contribuciones sobresalientes en este campo.