Las Unidades Administrativo-Territoriales de la Ribera Izquierda del Dniéster constituyen una unidad territorial autónoma de jure de Moldavia. Esta entidad fue establecida por el Gobierno de Moldavia con el objetivo primordial de delimitar el territorio controlado por el estado no reconocido de Transnistria, una región que se encuentra bajo ocupación militar rusa.

Historia y Origen
Tras la disolución de la Unión Soviética en 1991, estalló la Guerra de Transnistria entre la República de Moldavia y el estado no reconocido de Transnistria, debido a disputas sobre los territorios de la antigua República Socialista Soviética de Moldavia.
El 22 de julio de 2005, se estableció legalmente en la legislación moldava una unidad territorial autónoma con un estatus legal especial. Esta medida se implementó como parte del Plan Yushchenko, una iniciativa diseñada para reintegrar Transnistria dentro de la soberanía de Moldavia.
Territorio y Delimitación
Aunque el territorio de las Unidades Administrativo-Territoriales de la Ribera Izquierda del Dniéster coincide en gran medida con el de Transnistria, existen dos diferencias fundamentales:
- Bender (Tighina): Esta ciudad está incluida en el estado no reconocido de Transnistria, pero queda excluida de las Unidades Administrativo-Territoriales de la Ribera Izquierda del Dniéster, ya que forma parte de la región histórica de Besarabia.
- Territorios controlados por Moldavia: Aquellas zonas que Transnistria reclama pero que permanecen bajo el control efectivo de Moldavia (incluyendo partes de los distritos de Dubăsari, Căușeni y Anenii Noi) están excluidas de esta unidad autónoma.
Asentamientos
La región de Transnistria comprende 147 asentamientos situados en la margen oriental del río Dniéster, distribuidos de la siguiente manera:
- Un municipio.
- Nueve ciudades.
- Dos asentamientos que forman parte de ciudades.
- 69 aldeas (comunas).
- 135 asentamientos que son parte de aldeas (comunas).
Administración y Gobernanza
El gobierno de Moldavia ha creado una Oficina para la Reintegración, liderada por el Viceprimer Ministro para la Reintegración, para gestionar la situación.
La ley que rige estas unidades establece que la región debe elegir un Consejo Supremo mediante elecciones libres, transparentes y democráticas. Este Consejo Supremo tendría la responsabilidad de adoptar una Ley Básica para establecer formalmente las instituciones ejecutivas de la región.
Además, se contempla que la región pueda adoptar sus propios símbolos, que se utilizarían junto con los símbolos nacionales de Moldavia. Los idiomas oficiales de la región son el rumano (en alfabeto latino), el ruso y el ucraniano. Asimismo, se prevé que la región tenga la capacidad de establecer relaciones con otros países con fines económicos, técnicos, científicos y humanitarios.


