El 1 de enero de 2019, la ciudad de Tokio, Japón, fue escenario de un violento ataque con vehículo que dejó múltiples heridos y conmocionó a la población durante las celebraciones de Año Nuevo. El perpetrador, identificado como Kazuhiro Kusakabe, de 21 años, utilizó un coche de alquiler para embestir a peatones en una de las zonas más concurridas de la capital japonesa.
Detalles del Ataque en Harajuku
El incidente ocurrió poco después de la medianoche en la calle Takeshita Street, ubicada en el distrito de Harajuku, barrio de Shibuya. Esta calle, conocida por su popularidad entre jóvenes y turistas, se encontraba cerrada al tráfico debido a las festividades de Año Nuevo y estaba repleta de personas.
Kusakabe logró vulnerar un cordón policial y condujo aproximadamente 140 metros en sentido contrario, atropellando a ocho hombres de entre 19 y 51 años antes de estrellarse contra un edificio. Un noveno hombre resultó levemente herido cuando el atacante lo golpeó al salir del vehículo.

Motivaciones y Planificación
Tras su detención en el parque Yoyogi, Kusakabe confesó que el ataque fue un acto terrorista. Sus motivaciones principales fueron:
- La oposición a la pena de muerte en Japón.
- La retaliación por la ejecución de miembros del culto apocalíptico Aum Shinrikyo en julio de 2018.
Las investigaciones revelaron que el plan original era mucho más devastador. En el interior del vehículo, la policía encontró un tanque de 30 litros de queroseno y una lavadora a presión. Según el sospechoso, su intención inicial era provocar un incendio masivo rociando queroseno sobre la multitud en el cercano Santuario Meiji, pero cambió su plan al descubrir que los vehículos no tenían acceso a dicha zona.
Consecuencias Legales
Kazuhiro Kusakabe fue procesado y posteriormente condenado por intento de asesinato. Como resultado de sus acciones y la gravedad de los hechos, fue sentenciado a 18 años de prisión.