El Batzen fue una moneda histórica utilizada principalmente en Suiza, el sur de Alemania y Austria. Su trayectoria comenzó en Berna, Suiza, en 1492, y mantuvo su relevancia en diversas regiones hasta mediados del siglo XIX, convirtiéndose en un elemento fundamental del comercio regional.

Etimología y Origen del Nombre
El origen del término Batzen ha sido objeto de debate. El cronista bernés Valerius Anshelm sugirió una etimología popular vinculándola con la palabra Bëtz (oso), el animal heráldico del cantón de Berna que aparecía grabado en el reverso de la moneda. Sin embargo, es más probable que la palabra derive del alto alemán (específicamente del bávaro) batzen, que significa "pegar" o "unir", o de Batzen, que se refiere a un "trozo grueso" o "pedazo", haciendo alusión a que era un Dickpfennig (un pfennig grueso).
Evolución Histórica y Valor
El Batzen comenzó a acuñarse en Berna en 1492 como un doble Plappart. Poco después, en 1495, se registró su acuñación en Salzburgo. Inicialmente, estas monedas eran de plata, pero a partir del siglo XVII se empezaron a fabricar en billón (una aleación de plata y cobre).
El valor del Batzen fluctuó significativamente según el lugar de acuñación y la época:
- Berna, Friburgo y Soleura: Inicialmente, un Batzen equivalía a cuatro Kreuzer, lo que representaba un quinceavo de un Gulden (60 Kreuzer).
- Zúrich: A partir de 1500, se acuñaban 16 Batzen por Gulden.
- Constanza: En 1564, un Thaler equivalía a 16 Batzen de Constanza.
- Schaffhausen: Alrededor de 1600, un Bocksthaler valía 17 Batzen (68 Kreuzer).

Variantes y Regulaciones
Con el tiempo surgieron variantes como el Hohlbatzen ("Batzen hueco"), valorado en cinco Kreuzer, y el Reichsbatzen. Debido a la variabilidad en la calidad de algunas monedas del sur de Alemania, el Reichstag legisló contra ellas en 1522 y 1524, y fueron prohibidas por la Ordenanza de Acuñación Imperial de 1559, aunque siguieron usándose en ciudades como Núremberg hasta 1564.
Durante el periodo de crisis monetaria conocido como Kipper und Wipper, se acuñaron monedas provisionales en Turingia (Gotha y Weimar) entre 1619 y 1623, como el Dreibätzner (3 Batzen) y el Sechsbätzner (6 Batzen).
El Batzen en la Era Moderna y su Desaparición
En Suiza, el Batzen fue integrado en el sistema monetario de la República Helvética entre 1798 y 1803, donde un franco valía diez Batzen y cada Batzen valía diez céntimos. Tras este periodo, la soberanía monetaria volvió a los cantones, y algunos mantuvieron la división decimal Franco-Batzen-Rappen.

Incluso en Alemania, en la Ciudad Libre de Frankfurt, se acuñaron Batzen como moneda fraccionaria hasta la introducción del Marco en 1871. Un dato curioso es que en 1873, el aumento del precio de la cerveza de 4 a 4,5 Kreuzer provocó los "disturbios de la cerveza de Frankfurt", donde la multitud exigía "cerveza de Batzen" (Mir wolle Batzebier).
La era del Batzen terminó oficialmente en Suiza en 1850 con la introducción del nuevo franco suizo como moneda única. En aquel entonces, siete Batzen se podían canjear por un nuevo franco. En el lenguaje coloquial suizo, el término Batzen pasó a designar la moneda de 10 Rappen.


