El Obelisco de Xantos, también conocido como la Estela de Xantos o la Columna Xanthiaca, es un monumento funerario de incalculable valor histórico y lingüístico. Descubierto en la acrópolis de la antigua ciudad licia de Xantos (actual K±n±k, en el sur de Turquía), este pilar se erige como un testimonio silente de la compleja estructura política y cultural de la región durante el periodo en que Licia formaba parte del Imperio Aqueménida.

Características y Significado
Datado aproximadamente en el año 400 a.C., el obelisco funcionaba presumiblemente como un marcador funerario para un sátrapa dinástico de Licia. Aunque el nombre del personaje ha sido parcialmente borrado en varias secciones de la estela, los estudios sugieren que podría tratarse de Kherei o, más probablemente, de su predecesor Kheriga.
Originalmente, el pilar estaba coronado por una tumba, similar en concepto a la Tumba de las Harpías, la cual probablemente colapsá debido a un terremoto en la antigûedad. Esta estructura superior estaba decorada con relieves que narraban las hazañas del gobernante y culminaba con una estatua del propio dinasta.

El Valor Trilingüe del Monumento
Uno de los aspectos más fascinantes del obelisco es que contiene inscripciones en tres idiomas distintos: griego antiguo, licio y milyano. Durante los primeros periodos de estudio, el licio y el milyano eran confundidos o interpretados como dialectos de una misma lengua (Licio A y Licio B), por lo que el monumento fue llamado erróneamente "bilingñe".
Esta característica lo distingue de otros hallazgos, como el trilingñe de Letoon, que incluye griego, licio A y arameo. La capacidad de comparar estas lenguas ha permitido a los historiadores descifrar gran parte de la cultura y la administración de la zona.
El Descubrimiento y la Expedición de Charles Fellows
Durante siglos, la estela permanecía a la vista, aunque su parte superior estaba rota. Fue el capitan Francis Beaufort de la Marina Real Británica quien primero reportó las ruinas de la costa licia, atrayendo la atención de exploradores victorianos.

El 14 de abril de 1838, el arqueólogo y artista Sir Charles Fellows llegó a la zona con el objetivo de explorar Licia. Tras una ardua travesía por las montañas Ak Dañ, Fellows llegó a Xantos el 19 de abril, donde quedó impresionado por el estado de conservación de las inscripciones y la arquitectura ciclópea de la ciudad.

Fellows regresó a Gran Bretaña para obtener los permisos necesarios del Imperio Otomano y volvió en 1840. En su segunda visita, se concentró en las monedas e inscripciones, tomando impresiones de las letras licias para establecer sus formas y facilitar su estudio posterior en el Museo Britñico.

