En el ámbito de la música, una reducción es un arreglo o transcripción de una partitura o composición existente en la que se disminuye la complejidad técnica o estructural. El objetivo principal de este proceso es facilitar el análisis, el ensayo, la práctica o la ejecución de la obra, simplificando el número de partes instrumentales o reduciendo la densidad rítmica, a menudo mediante el uso de acordes en bloque.
Reducción Orquestal
La reducción orquestal consiste en la adaptación de una obra escrita originalmente para una orquesta sinfónica completa (como una sinfonía, una obertura o una ópera) para que sea interpretada por un instrumento único, un ensamble de cámara o una orquesta reducida.
Comúnmente, estas adaptaciones se realizan para los siguientes instrumentos o agrupaciones:
- Instrumentos de teclado: Principalmente el piano o el órgano. Cuando la reducción es específicamente para piano solo, se denomina reducción para piano o partitura de piano.
- Ensambles reducidos: Cuartetos de cuerda u otras agrupaciones de cámara, con o sin el apoyo de un teclado.
Este recurso es fundamental en diversos contextos profesionales:
- Ensayos operísticos: Durante los ensayos de una ópera, el répétiteur (pianista acompañante) utiliza generalmente una reducción para piano de la partitura completa.
- Aprendizaje coral: Cuando un coro estudia una obra orquestal, los primeros ensayos suelen realizarse con un pianista que ejecuta la reducción de las partes orquestales.
- Limitaciones logísticas y económicas: Se recurre a reducciones para ensambles más pequeños cuando el espacio del recinto es limitado, cuando no hay suficientes músicos disponibles, para acompañar voces con menor potencia sonora o para reducir los costes de contratación de intérpretes.
Históricamente, antes de la invención del fonógrafo, las reducciones de obras orquestales para piano solo o piano a cuatro manos eran sumamente populares para el disfrute musical en el hogar.
Reducción para Piano y Transcripción
La reducción para piano es una partitura comprimida y simplificada para que la obra quepa en un sistema de dos pentagramas y sea ejecutable por un solo pianista. Este proceso se relaciona con la técnica de contraction scoring (puntuación de contracción), una variante de la puntuación elástica (elastic scoring).

Uno de los ejemplos más destacados de esta práctica son las transcripciones para piano solo de las sinfonías de Ludwig van Beethoven realizadas por Franz Liszt.
Desde una perspectiva teórica, Arnold Schoenberg sostenía que una reducción para piano no debía intentar replicar la totalidad de la obra, sino ser como "la vista de una escultura desde un solo punto de vista". Schoenberg aconsejaba ignorar en gran medida el timbre y el espesor orquestal, argumentando que intentar hacer que un objeto sea útil para demasiados propósitos simultáneos suele resultar en arruinarlo completamente.