La tiroiditis de Hashimoto, también conocida como tiroiditis linfocítica crónica, es una enfermedad autoinmune en la cual el sistema inmunológico ataca y destruye gradualmente la glándula tiroides. Esta condición puede pasar desapercibida en sus etapas iniciales, pero con el tiempo, la tiroides puede agrandarse, formando un bocio indoloro.

Signos y Síntomas
A medida que la infiltración linfocítica progresa, los pacientes suelen desarrollar hipotiroidismo, que se manifiesta a través de diversos sistemas del cuerpo:
- Aumento de peso y fatiga: Sensación de cansancio extremo y ganancia de peso inexplicable.
- Tolerancia al frío: Sensación de constante frío.
- Problemas digestivos: Estreñimiento y distensión abdominal.
- Cambios en la piel y el cabello: Piel pálida o seca, cabello quebradizo y pérdida de cabello.
- Estado de ánimo: Depresión, ansiedad e irritabilidad.
- Salud reproductiva: Alteraciones menstruales, problemas de fertilidad y abortos espontáneos.
Síntomas Específicos
Otros síntomas comunes incluyen dolor en las articulaciones y músculos, cara hinchada o pálida, ritmo cardíaco lento y miopatía. En algunos casos, los pacientes pueden experimentar síntomas de hipertiroidismo en las etapas tempranas debido a la liberación de hormonas tiroideas durante la destrucción intermitente de la glándula (conocido como "tirotoxicosis destructiva").
Causas y Factores de Riesgo
Las causas de la tiroiditis de Hashimoto son complejas y resultan de una combinación de factores genéticos y ambientales.
- Genética: Aproximadamente el 80% del riesgo se debe a factores genéticos. Existe una fuerte predisposición familiar, especialmente evidente en estudios con gemelos monocigóticos.
- Ambiente: El 20% restante se relaciona con factores ambientales como el consumo de yodo, fármacos, infecciones, estrés y radiación.
Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico se confirma mediante pruebas de sangre para medir los niveles de TSH, tiroxina (T4) y la presencia de autoanticuerpos antitiroideos, además de ecografías tiroideas.
El tratamiento generalmente no se inicia a menos que haya hipotiroidismo o la presencia de un bocio significativo. El fármaco estándar es la levotiroxina, que reemplaza la hormona tiroidea faltante. Es importante que los pacientes eviten el consumo excesivo de yodo, aunque se requiere una cantidad suficiente, especialmente durante el embarazo.
Complicaciones
Si no se trata, el hipotiroidismo puede derivar en complicaciones graves como colesterol alto, enfermedades cardíacas, insuficiencia cardíaca, hipertensión arterial, mixedema y, en casos extremos, coma mixedematoso, que es una emergencia endocrina.

