El Arbutus unedo, conocido comúnmente como madroño, es un arbusto perenne o árbol pequeño perteneciente a la familia Ericaceae. Es nativo de la cuenca del Mediterráneo y de Europa occidental, destacando por su capacidad de adaptación y su belleza ornamental.

Taxonomía y Origen
El madroño fue descrito por Carl Linnaeus en su obra fundamental de 1753, Species Plantarum. Estudios genéticos realizados en 2001 indican que el género Arbutus es parafilético, situando al A. unedo estrechamente relacionado con otras especies del Mediterráneo, como A. andrachne y A. canariensis.
En algunas regiones, el A. unedo se hibrida naturalmente con A. andrachne, dando lugar al híbrido Arbutus × andrachnoides. En California, este híbrido se comercializa bajo el nombre de Arbutus x Marina.

Descripción Botánica
El madroño suele alcanzar una altura de entre 4 y 7 metros, aunque en casos excepcionales puede llegar a los 15 metros. Su tronco puede alcanzar un diámetro de hasta 80 cm.
Hojas y Flores
Sus hojas son verdes, brillantes en el haz y mates en el envés, con forma similar a las del laurel y márgenes serrados. Las flores son blancas, en forma de campana, con un diámetro de 7 a 8 mm, y aparecen en panículas colgantes de color rojizo durante el otoño.
Frutos y Madera
El fruto es una baya roja, esférica y de superficie rugosa, con un diámetro de entre 7 y 20 mm. Madura en aproximadamente 12 meses, coincidiendo con la floración del año siguiente. El fruto es comestible y dulce cuando está bien maduro.
El nombre unedo se atribuye a Plinio el Viejo, quien supuestamente afirmó "unum tantum edo" ("solo como uno"), aunque no queda claro si se refería a que el fruto era exquisito o, por el contrario, poco interesante.
Distribución Geográfica
El Arbutus unedo está ampliamente distribuido en la región mediterránea, incluyendo países como España, Portugal, Francia, Italia, Grecia, Turquía y diversas naciones del norte de África y el Levante.
Un dato curioso es su presencia en Irlanda, donde se le conoce como Irish strawberry tree. Aunque se consideraba parte de la flora lusitana, estudios genéticos recientes sugieren que podría haber sido introducido durante el Calcolítico.

