El Kīlauea es un volcán de escudo activo situado en la costa sureste de la isla de Hawái. Es uno de los volcanes más activos de la Tierra y el segundo más joven producto del punto caliente hawaiano. Su nombre, proveniente del idioma hawaiano, significa "que emite" o "mucho extendiéndose", haciendo referencia a sus frecuentes y extensas coladas de lava.

Historia y Actividad Reciente
El Kīlauea tiene una edad estimada de entre 210,000 y 280,000 años, habiendo emergido sobre el nivel del mar hace aproximadamente 100,000 años. Ha sido históricamente el más activo de los cinco volcanes que forman la isla. Una de sus erupciones más prolongadas ocurrió entre enero de 1983 y abril de 2018, marcando uno de los periodos de actividad más largos documentados en el mundo.
La Erupción de 2018
En mayo de 2018, la actividad se desplazó hacia el distrito inferior de Puna, donde se abrieron decenas de conductos volcánicos. Esta erupción fue devastadora, destruyendo 716 viviendas y eliminando el lago de agua dulce más grande de Hawái, además de afectar comunidades como Kapoho y Leilani Estates. Simultáneamente, el lago de lava en el cráter de la cumbre, Halemaʻumaʻu, se drenó, provocando colapsos explosivos que lanzaron cenizas a más de 9,000 metros de altura.
Geología y Estructura
El Kīlauea se formó debido al movimiento de la placa tectónica del Pacífico sobre el punto caliente hawaiano en el manto terrestre. A diferencia de otros volcanes, carece de una prominencia topográfica elevada, lo que llevó a algunos científicos a pensar erróneamente que era un satélite del Mauna Loa.

Características Principales
- Caldera de la Cumbre: Posee una caldera amplia y recientemente formada.
- Zonas de Fisura: Cuenta con dos zonas de fisura activas, una que se extiende 125 km hacia el este y otra de 35 km hacia el oeste.
- Cráter Halemaʻumaʻu: Un cráter de fosa dentro de la caldera que ha albergado lagos de lava activos.
Importancia Cultural y Científica
Para el pueblo hawaiano, los volcanes son sagrados. En la mitología local, el cráter Halemaʻumaʻu es el hogar de Pele, la diosa del fuego, los rayos, el viento y los volcanes. Desde una perspectiva científica, el Observatorio de Volcanes de Hawái, fundado en 1912, es la entidad principal de investigación sobre este volcán.
El volcán forma parte del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, un Sitio de Patrimonio Mundial de la UNESCO que atrae a millones de turistas anualmente, permitiendo el estudio de la dinámica volcánica en tiempo real.

