El Prunus cerasus, comúnmente conocido como guinda, cereza ácida o cereza enana, es una especie del Viejo Mundo perteneciente al género Prunus y al subgénero Cerasus. Esta planta se distingue principalmente por sus dos grupos principales de cultivares: la cereza Morello, de color rojo oscuro, y la cereza Amarelle, de un rojo más claro.

Descripción Botánica
El árbol de guinda es generalmente más pequeño que el cerezo dulce (Prunus avium), alcanzando una altura de entre 4 y 10 metros. Se caracteriza por tener ramas muy ramificadas y frutos que cuelgan de pedúnculos más cortos. Sus cerezas varían en color desde el carmesí hasta el negro casi total.
A diferencia de la cereza dulce, el fruto de la guinda es notablemente más ácido. En términos de composición, el fruto contiene en promedio un 84,9% de agua, mientras que su peso seco se compone de un 39,7% de carbohidratos y un 1,0% de lípidos. Cada fruto contiene siempre una única semilla.
Taxonomía y Origen
El Prunus cerasus es un tetraploide con 2n=32 cromosomas. Se cree que se originó como un híbrido natural entre el Prunus avium y el Prunus fruticosa en la meseta iraní o en Europa del Este, donde ambas especies coinciden geográficamente. Se piensa que el Prunus fruticosa aportó el tamaño reducido del árbol y el sabor ácido del fruto.


Distribución y Hábitat
Se distribuye ampliamente por gran parte de Europa, el norte de África y Asia occidental. Aunque es probable que no existan poblaciones verdaderamente silvestres, la subespecie acida se ha naturalizado fácilmente en todas las zonas donde se cultiva.
Cultivo y Variedades
Historia del Cultivo
Las guindas cultivadas fueron seleccionadas a partir de ejemplares silvestres alrededor de los mares Caspio y Negro, siendo conocidas por los griegos ya en el año 300 a.C. Posteriormente, fueron adoptadas por persas y romanos, quienes las introdujeron en Gran Bretaña antes del siglo I d.C.
Variedades Destacadas
El tipo Morello es una de las variedades más comunes. Es especialmente valorada por ser autofértil y florecer más tarde que el cerezo dulce, lo que la hace menos susceptible a las heladas primaverales y, por lo tanto, un productor más fiable.
Requerimientos de Cultivo
El Prunus cerasus prefiere suelos ricos, húmedos y bien drenados, similares a los requerimientos del peral. Demanda más nitrógeno y agua que el cerezo dulce, aunque tolera mejor el drenaje deficiente. Para el mantenimiento, se recomienda:
- Poda: Debe realizarse en primavera, ya que no se debe podar durante los meses dormidos de invierno.
- Protección: El uso de redes en verano es fundamental para proteger los frutos de las aves.
- Cosecha: Los frutos deben cortarse del árbol en lugar de tirar de ellos para evitar daños en los tallos.


